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Corazón de loba y su arte9 min read

Stella o mejor conocida como Corazón de loba en Instagram es una tatuadora ubicada entre España y Austria, quién se destaca por su arte tipo tribal, hoy nos cuenta un poco más sobre ella:

“Me llamo Stella y tengo 29 años. Nací en un pequeño pueblo de Austria que hace frontera con Suiza. Aunque mis padres no son españoles, desde 1998, entre muchos viajes y algunos años viviendo en el extranjero, algo siempre me ha llevado de vuelta a Andalucía, donde vivo a día de hoy. Me he criado en una familia de artistas por lo cual desde pequeña he estado inmersa en el mundo del arte; lugar en el que he encontrado refugio a través del dibujo, la pintura y más adelante la escultura, grabado, serigrafía… y finalmente el tatuaje. Estudié Bellas Artes en Sevilla y en Leicester (Reino Unido) y ahora trabajo tatuando entre Sevilla, Madrid, Barcelona y Viena principalmente”.

corazón de loba

¿Cómo comenzaste en el mundo del tatuaje?

Desde niña me fascinaba la gente tatuada, que entonces eran “outsiders”, la excepción. No por los tatuajes que llevaban (que realmente no eran muy buenos ni bonitos), sino por la imagen general de sus cuerpos, su estilo, tal vez por su valentía por mostrarse diferentes.

A los 15 o 16 años soñaba con estar tatuada. Recuerdo cómo en clases de dibujo intentaba imaginar diseños para mi cuerpo y decidí que quería ser tatuadora. En esa época los estudios de tatuajes no eran como son ahora, me intimidaba entrar a esos espacios pequeños llenos de humo, heavy metal y hombres motoristas borrachos que mostraban cero interés por quién entraba por la puerta. Era un mundo muy tradi y no era nada accesible aprender a tatuar. En 2013, justo antes de empezar la carrera de Bellas Artes, conocí a unos tatuadores de mi pueblo que me impartieron un curso de “iniciación al tatuaje” y me ayudaron a comprar mis primeras máquinas y materiales para buscarme la vida de ahí en adelante. Tres años más tarde empecé como aprendiz en un pequeño estudio en la Alameda de Hércules en Sevilla.

¿Cuál fue el primer estilo de tatuaje que hiciste?

Empecé haciendo de todo con el fin de aprender distintas técnicas, pero desde el principio tenía claro que no quería tatuar nada que ya hubiera sido hecho por otras personas, ni seguir un estilo cerrado ni con normas. Yo quería crear mis propias imágenes y composiciones, por eso empecé a estudiar Bellas Artes, pues pensaba que para ser una buena tatuadora había de tener un buen conocimiento artístico y resolución plástica.

¿Quiénes son tus referencias en el mundo del tatuaje?

Claramente mis referentes han ido cambiando según el estilo de tatuajes que me han gustado en cada época.

Los primeros tatuadores que me llamaron la atención fueron Guy Le Tatooer, Tomas Tomas y Gakkin, entre muchos otros. Empecé a tatuarme con Guy en Francia en 2017 y aprendí más del tatuaje y en especial del mundo del tatuaje en el que yo quería estar, que en cualquier otro estudio en España hasta ese momento.

A diferencia de mis referentes, que hacían composiciones enormes (si no de cuerpo entero) que se adaptaban a la anatomía humana, todos a mi alrededor tatuaban piezas tradicionales prácticamente: su concepto de tatuar era elaborar piezas más o menos pequeñas y cerradas, con una técnica impoluta y precisa. Aunque esta idea no encajaba con lo que yo quería hacer, sentía que tenía que adaptarme hasta cierto punto para ser aceptada, porque era lo que se entendía como un “buen” tatuaje entonces, lo demás era más o menos desconocido.

Esto cambió cuando llegaron de guest a nuestro estudio Jessica Lia y Angelo (que en ese entonces aún estaba trabajando con Psyland) desde Berlín con una visión de tatuar totalmente diferente: trabajaban con formas abstractas que se adaptan al cuerpo, tenían un entendimiento del tatuaje totalmente opuestas a los perfectos y limpios “dibujitos” (¡sin ofender! jaja) que hacían los demás tatuadores de Sevilla. Ahí supe que tenía que cambiar de entorno y buscar a gente con los mismos gustos que yo, a mi tribu.

¿Cómo comenzaste en el estilo que trabajas actualmente?

Como mencioné en el último apartado, fue una necesidad de romper con lo anterior, estaba bloqueada artísticamente y pasando por una situación personal difícil. No paraba de soñar ideas abstractas de tatuajes de cuerpo entero hasta que acabé con mi frustración plasmando estas ideas y atreviéndome (con miedo) a proponerlas.

Formalmente y técnicamente hablando los tatuajes abstractos que empecé a hacer no eran completamente diferentes a lo que hacía anteriormente, al contrario: empezaron a ser abstracciones de mis imágenes figurativas.

Los tatuajes se fueron haciendo cada vez más grandes por lo que invitaban a que los trazos se adaptaran a la anatomía y se perdiera la importancia de plasmar una imagen en sí. La adaptación al cuerpo y las grandes superficies negras lo convirtieron en un aspecto tribal orgánico y a la vez ornamental y elegante.

¿Cuáles son las cosas que más te gustan sobre el mundo del tatuaje?

La comunidad, el estilo de vida y el refugio frente a lo establecido y socialmente aceptado. No tenemos un trabajo “normal” por lo cual podemos ser tal y como somos en todos los aspectos. Podemos vivir una vida dedicándonos a lo que realmente nos apasiona, viajar y conocer a gente en el mundo del arte corporal con mucha facilidad, ya que finalmente tampoco somos un círculo demasiado grande (parece que al final ¡nos conocemos todos!). He encontrado mi familia en el mundo del tatuaje.

¿Cómo ves a la cultura del tatuaje en el mundo actualmente?

Como en todos los ámbitos cada uno vivimos en una pompa. En mi pompa tengo la suerte de poder estar en contacto y trabajar con grandes tatuadores y amigos en todo el mundo, compartiendo una visión del tatuaje similar (el tatuaje como estilo de vida). La realidad es que hoy en día el tatuaje se ha hecho tan popular que cualquier persona se tatúa y/o tatúa sin tener que saber nada del tema ni interesarse realmente por ello. Muchos lo hacen por moda, por tendencia o a saber por qué, sin más. El tatuaje está creciendo en todos los sentidos y esto no es tampoco desfavorable. Gracias a esto están apareciendo todas las formas imaginables de tatuar, tatuajes y tatuadores; la gente que realmente no siente una pasión por el tatuaje se dedicará a ello como algo pasajero, mientras que los que quieran aprender más tienen todo a su alcance, ¡a diferencia de hace tan solo diez años!

¿Cuál es la anécdota que más recuerdes de una sesión?

No recuerdo una anécdota en especial. Realmente suelo tener sesiones muy bonitas (e intensas) en las que me entero de muchas cosas de los clientes que me impactan y que me acompañan el resto de la vida (suelo hacer varias sesiones con una misma persona y al final acabamos conociéndonos bastante). Lo más común es el sentimiento mutuo del ritual del tatuaje y cómo esta modificación corporal que decidimos hacer nos ayuda a exteriorizar quiénes somos realmente, cambiando inevitablemente nuestra vida. Poder ayudar a mis clientes en ese sentido es un honor y un sentimiento de inexplicable gratitud.

¿Qué consejo le darías a los nuevos tatuadores?

Les aconsejaría que realmente se adentren en la materia, que no piensen que es una forma fácil de hacer dinero ni que va a funcionar desde el primer momento. Lo más normal es que sea al revés, y más si tienen una determinación por hacer las cosas bien y crear algo original. Si van a hacer algo que ya hacen otras personas tendrán que destacar por ser el/la mejor en ello, hoy en día hay una gran competencia en esta profesión y no es fácil destacar.

Si realmente te apasiona el mundo del tatuaje, ya sea por motivos artísticos u otros, habla con algún tatuador o tatuadora de confianza que te pueda guiar un poco.

Corazón de loba es una gran tatuadora apasionada por este mundo desde hace mucho, siempre buscando maneras de destacar se puede decir que lo ha logrado con su gran estilo, si quieres ver más de Corazón de loba visita su Instagram.

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