¿Estamos obsesionados con el tamaño?

Tal parece que se ha desatado una fiebre con el caso del huevo y el reto de los 10 años y nos llamó la atención esta publicación de Hilda Besson:

Nosotros seguiremos insistiendo que un Like no vale nada a menos que se traduzca en algún beneficio para la marca; coleccionar Likes no tiene ningún sentido.

Imaginemos que no sea un huevo, que sea una venta de panes; ¿les servirá tener 3 millones de Likes pero que no vendan ningún pan? ¿De qué sirve la viralidad si no puedes aumentar tus ventas? ¿De qué sirve que tengas tu cuenta verificada si no logras aumentar tus ventas?

Lo que vemos es la viralización de un contenido vacío, sin alma y que no es sostenible en el tiempo.

¿Quieren ver y aprender con un caso realmente interesante? King Arthut Flour es un fabricante de harina de trigo (no ofrece productos terminados) pero su cuenta de Instagram es una verdadera belleza:

¿En dónde está el verdadero peligro de estas «modas»? Mucha gente cree erróneamente que esto se trata de recetas mágicas.

Parece que estamos obsesionados con el tamaño: millones de seguidores, millones de Likes, millones de comentarios, etc.

¿En serio creen que el éxito se trata de tener millones de seguidores, comentarios y Likes?

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