Ocúpate de lo que está bajo tu ámbito de control

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A menudo nos preocupamos demasiado por las cosas que están fuera de nuestro control:

  • Palabras de los demás
  • Acciones de los demás
  • Sentimientos de los demás
  • Decisiones de los demás
  • Errores de los demás

Preocuparnos por estas cosas es como estar en una silla mecedora: nos mantiene ocupados pero no nos lleva a ninguna parte.

Debemos aprender a enfocarnos en las cosas que sí están dentro de nuestro ámbito de control:

  • Nuestras acciones
  • Nuestras palabras
  • Nuestros sentimientos
  • Nuestros errores
  • Nuestras decisiones
  • El esfuerzo que hacemos

A la larga, nuestra efectividad personal se deriva de lo que hacemos en nuestro ámbito de control. Tenemos que aprender que, aunque tengamos mucha influencia sobre los demás, cada quien toma sus propias decisiones y nosotros no podemos cambiar a nadie; cada quien cambia desde adentro hacia afuera.

El “iceberg” de la cultura organizacional

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La parte visible de la cultura organizacional está compuesta por:

  • Visión
  • Estrategia
  • Valores compartidos
  • Objetivos
  • Políticas
  • Procedimientos

La parte de la cultura organizacional que no es visible está compuesta por:

  • Estructuras
  • Creencias
  • Supuestos compartidos
  • Percepciones
  • Tradiciones
  • Normas
  • Valores
  • Reglas no escritas
  • Historias
  • Sentimientos

Una recomendación: analizar y evaluar nuestra organización desde cada una de estas perspectivas y generar conversaciones con nuestros colaboradores sobre nuestros hallazgos.