5 cosas que puedes controlar

5 cosas que puedes controlar:

  1. Los libros que lees.
  2. Los riesgos que tomas (o asumes).
  3. Tu perspectiva.
  4. Con quién (quiénes) pasas tu tiempo.
  5. Qué tan amable eres con otras personas.

¿En qué te diferencias de un robot?

¿En qué te diferencias de un robot? ¿En qué te diferencias de otros seres humanos?

Siembra tus semillas antes de que necesites el árbol…

Ripe dates on palm tree, Ziz valley, Morocco

Leemos el cuento “El plantador de dátiles” en el blog “Hoy quiero contarte… un cuento“:

En un oasis escondido entre los más lejanos paisajes del desierto, se encontraba el viejo Elihau de rodillas, a un costado de algunas palmeras datileras. Su vecino Hakim, el acaudalado mercader, se detuvo en el oasis a abrevar sus camellos y vio a Elihau transpirando, mientras parecía cavar en la arena.
— ¿Qué tal anciano? La paz sea contigo.
— Contigo –contestó Elihau sin dejar su tarea.
— ¿Qué haces aquí, con esta temperatura, y esa pala en las manos?
— Siembro –contestó el viejo.
— ¿Qué siembras aquí, Elihau?
— Dátiles –respondió Elihau mientras señalaba a su alrededor el palmar.
— ¡Dátiles! –repitió el recién llegado, y cerró los ojos como quien escucha la mayor estupidez comprensivamente
— El calor te ha dañado el cerebro, querido amigo. Ven, deja esa tarea y vamos a la tienda a beber una copa de licor.
— No, debo terminar la siembra. Luego si quieres, beberemos…
— Dime, amigo: ¿cuántos años tienes?
— No sé… sesenta, setenta, ochenta, no sé… lo he olvidado… pero eso, ¿qué importa?
— Mira, amigo, los datileros tardan más de cincuenta años en crecer y después de ser palmeras adultas están en condiciones de dar frutos. Yo no estoy deseándote el mal y lo sabes, ojalá vivas hasta los ciento un años, pero tú sabes que difícilmente puedas llegar a cosechar algo de lo que hoy siembras. Deja eso y ven conmigo.
— Mira, Hakim, yo comí los dátiles que otro sembró, otro que tampoco soñó con probar estos dátiles. Yo siembro hoy, para que otros puedan comer mañana los dátiles que hoy planto… y aunque sólo fuera en honor de aquel desconocido, vale la pena terminar mi tarea.
— Me has dado una gran lección, Elihau, déjame que te pague con una bolsa de monedas esta enseñanza que hoy me has dado – y diciendo esto, Hakim le puso en la mano al viejo una bolsa de cuero.
— Te agradezco tus monedas, amigo. Ya ves, a veces pasa esto: tú me pronosticabas que no llegaría a cosechar lo que sembrara. Parecía cierto, y sin embargo, mira, todavía no termino de sembrar y ya coseché una bolsa de monedas y la gratitud de un amigo.
— Tu sabiduría me asombra, anciano. Esta es la segunda gran lección que me das hoy y es quizás más importante que la primera. Déjame pues que pague también esta lección con otra bolsa de monedas.
— Y a veces pasa esto – siguió el anciano y extendió la mano mirando las dos bolsas de monedas —: sembré para no cosechar y antes de terminar de sembrar ya coseché no sólo una, sino dos veces.
— Ya basta, viejo, no sigas hablando. Si sigues enseñándome cosas tengo miedo de que no me alcance toda mi fortuna para pagarte.

Dos lecciones:
  • la mayoría de las personas quiere sentarse a la sombra de árboles que no han sembrado…
  • todo lo que cosechamos en la vida es consecuencia directa de lo que hemos sembrado…

 

Sobre cambio y transformación…

Que seamos como somos en la actualidad no quiere decir que estemos condenados a seguir igual porque siempre podemos cambiar (pero eso requiere que comprendamos por qué tenemos que cambiar)


Cuando consultamos sobre el significado de cambio, se hace referencia a la acción de dejar una cosa o situación para tomar otra.

Si hacemos lo propio con el significado de transformación, se hace referencia a la acción o procedimiento mediante el cual algo se modifica, altera o cambia de forma manteniendo su identidad.

En cierta forma, los seres humanos modificamos, alteramos o cambiamos nuestras conductas mientras nuestra identidad permanece ´más o menos igual (aunque hay personas que se transforman totalmente y pierden su identidad para tomar una nueva -sería importante conversar sobre esto con algún psicólogo).

Lo cierto es que cada uno de nosotros tiene el poder para decidir que las cosas sean diferentes en el futuro; no estamos condenados a seguir teniendo las mismas conductas por el resto de nuestras vidas. Todos podemos cambiar nuestro futuro pero ello requiere que tomemos conciencia de qué es lo que tenemos que cambiar para transformarnos en una mejor versión de nosotros mismos.


¿Qué estás haciendo hoy para transformar aquello que necesitas cambiar?

La disciplina y la perseverancia son muy importantes

La disciplina y la perseverancia son muy importantes pero no tiene ningún sentido hacer lo mismo todos los días…


Algunos conceptos que vale la pena revisar:

  • Disciplina: (en su forma más simple) es la coordinación de actitudes, con las cuales se instruye para desarrollar habilidades más rápido, o para seguir un determinado código de conducta u “orden”.
  • Perseverancia: como tal, la perseverancia es constancia, persistencia, firmeza, dedicación o tesón, tanto en las ideas, como en las actitudes, en la realización de algo, en la ejecución de los propósitos, y también en las resoluciones del ánimo.
  • Rutina: es una costumbre o un hábito que se adquiere al repetir una misma tarea o actividad muchas veces. La rutina implica una práctica que, con el tiempo, se desarrolla de manera casi automática, sin necesidad de implicar el razonamiento.
  • Determinación: es la acción y efecto de determinar (tomar una resolución, fijar los términos de algo, señalar algo para algún efecto).

Es muy importante tener disciplina, perseverancia y determinación para poder alcanzar los objetivos que nos hemos planteado.

No tiene ningún sentido mantenerse en una rutina que no nos acerca a lo que queremos lograr.

Revisa que no estés atrapado en un callejón sin salida.

10 cosas que se aprenden en la “Universidad de la Vida”

Tomamos prestadas algunas líneas del muro de Facebook de nuestro amigo Pedro Rojas.


10 consejos provenientes de casi 50 años de aprendizajes en la mejor universidad del mundo. ‘La Universidad de la Vida’

  1. No juzgues a ningún desconocido por su apariencia, ni siquiera al que parezca más evidente, según tu perspectiva, porque no sabes la causa que le condujo hasta lo que ves ahora.
  2. El éxito no está en el dinero que has conseguido, sino en cuántas personas has podido ayudar para que tengan éxito.
  3. Desconfía de las personas que hablan de lo mucho que tienen o saben, pues los que menos tienen o saben, son precisamente los que más lo dicen.
  4. No te guíes por los gestos cuando necesites saber lo que quieren o esperan los demás de ti. Lo mejor que puedes hacer y lo más sensato, es preguntarles directamente.
  5. Dile siempre a las personas lo que pueden llegar a ser o lo que piensas que podrán alcanzar y seguro se convertirán en eso.
  6. Si vas a hacer negocios con un circo, habla con su propietario, no con los payasos. Siempre ve directamente con quien toma las decisiones a la hora de negociar.
  7. Haz una lista con los cumpleaños de las personas que realmente tienen importancia en tu vida, colócala en tu nevera de forma visible y llámales ese día. No, un Whatsapp no cuenta.
  8. Confía en las personas y en la humanidad. Pero jamás salgas de casa sin haber cerrado con doble llave, ni camines en solitario por caminos oscuros.
  9. Aléjate, sin dar explicaciones, de las personas negativas, escapa de quienes siempre andan quejándose, también de quienes nunca hacen nada y que siempre aportan problemas cuando el resto busca soluciones.
  10. Cuando necesites consejos sobre algo que puede afectar tu futuro, acude a quien sabe, sin importar cuánto cueste, no escatimes en lo que de verdad importa.

Ya lo han dicho por ahí, ¡sabe más el Diablo por viejo que por diablo!


Pedro Rojas es consultor, profesor y autor de libros sobre estrategia digital, social media, online marketing y reclutamiento 2.0.

La historia de tu semana…

Si alguien contara la historia de tu más reciente semana, ¿te sentirías orgulloso?

  • ¿Cuáles fueron las situaciones más resaltantes de esa semana?
  • ¿Qué aprendiste esa semana?
  • ¿A cuántas personas interesantes conociste la semana pasada? ¿Qué las hizo interesantes?
  • ¿Leíste artículos interesantes? ¿Algún libro?
  • ¿Viste algún video que te llamó la atención? ¿Qué aprendiste?
  • ¿Cuáles fueron los aportes más relevantes que hiciste en la empresa donde trabajas?
  • ¿Qué descubriste que no sabías antes de esa semana?
  • ¿Cuáles fueron las situaciones adversas a las que te enfrentaste? ¿Qué hiciste para superar esas adversidades?

8 pasos para aprender a pensar

Encontramos esta imagen en la cuenta de Twitter de Virginio Gallardo y aprovechamos para compartir algunos tweets sobre “aprender a pensar”:

 

Lo que pudo haber sido…

“Lo que pudo haber sido es una abstracción que se mantiene como una posibilidad perpetuada en el mundo de las especulaciones.” — T.S. Eliot


Pensar en “lo que pudo haber sido” no tiene ningún sentido; la clave está siempre en tomar la iniciativa y hacer las cosas que tienes que hacer para alcanzar los objetivos que estableciste.

Cuando piensas demasiado en “lo que pudo haber sido” te paralizas y te quedas atrapado en un círculo de inacción.

La idea es que le pongas movimiento a tus pensamientos.

¿Tus hijos hacen cosas que no te gustan?

“Cada vez que veo algo que no me gusta en mis hijos, el primer sitio en donde debo buscar es en mi mismo…”


Tú eres el modelo de tus hijos; ellos no hacen lo que les dices sino que copian y repiten lo que haces cada día, cada hora, cada minuto.

¿Quieres que tus hijos sean respetuosos? Tú mismo debes demostrarles que eres una persona respetuosa.

¿Quieres que tus hijos sean responsables? Tú mismo debes demostrarles que eres una persona responsable.

¿Quieres que tus hijos sean cariñosos? Tú mismo debes demostrarles que eres una persona cariñosa?


La lista de preguntas puede continuar pero las respuestas siempre estarán en lo que tú hagas para servir de modelo a tus hijos.

Si quieres que este mundo sea un mejor lugar para los hijos de tus hijos, debes comenzar hoy mismo cambiando las cosas que no te gustan de ti mismo.